Descripción
¿Tus labios están más secos que ese ovillo viejo que encontraste al fondo del cajón? Pues este bálsamo viene a rescatarlos como la aguja salvavidas cuando se te escapa un punto. Basado en una fórmula de 1880 —sí, cuando las mujeres tejían, remendaban y aún les quedaba tiempo para ser divinas— mezcla una base grasa suave, mentol fresquito y un perfume hecho con aceites esenciales 100% naturales. Nada de conservantes ni emulsionantes: esto es puro “slow beauty”, como tejer sin prisa… pero con buen gusto.
Al abrirlo, te recibe un aroma cítrico y mentolado tan agradable que querrás ponértelo más que empezar un proyecto nuevo (bueno, casi). El resultado: labios suaves, frescos y con ese toque irresistible que ni el mejor punto fantasma puede imitar.
Es el remedio perfecto cuando el frío te deja los labios tiesos, el calor te los reseca o el viento te despeina hasta los flecos del chal. También es magia pura cuando estás en plena temporada de mocos, pañuelos y “ay, mis labios”.
Y si te gusta maquillarte, prepárate: como prebase es gloria bendita. Deja el labial más suave, más bonito y más duradero… incluso después de horas tejiendo como si no hubiera un mañana.
En resumen: úsalo a diario y presume de labios mulliditos, hidratados y listos para dar más besos que nudos corredizos. ¡Tu nuevo imprescindible del neceser tejeril!




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