

CAPÍTULO 1
Cómo elegir el mejor hilo para crochet: la guía definitiva para acertar en cada proyecto
Índice
- ¿Por qué es tan importante elegir bien el hilo?
- Los errores más frecuentes al comprar un hilo.
- ¿Qué debes tener en cuenta antes de elegir un hilo?
- La composición: el factor que más influye.
- El grosor del hilo.
- La caída del tejido.
- La suavidad.
- La resistencia.
- ¿Es mejor una fibra natural o sintética?
- Qué veremos en el siguiente capítulo.
¿Por qué es tan importante elegir bien el hilo?
Cuando una persona empieza a hacer crochet suele pensar que lo más importante es aprender los puntos, comprar un buen ganchillo o encontrar un patrón bonito.
Sin embargo, hay un aspecto que muchas veces pasa desapercibido y que influye muchísimo más en el resultado final: el hilo.
Dos personas pueden utilizar exactamente el mismo patrón, el mismo número de aguja e incluso la misma tensión al tejer y obtener resultados completamente distintos simplemente porque han elegido un hilo diferente.
La elección del hilo afecta al aspecto de la prenda, a su caída, a la comodidad al llevarla puesta, a la facilidad para trabajarla e incluso a su durabilidad.
Por eso, antes de empezar cualquier proyecto merece la pena dedicar unos minutos a escoger la calidad más adecuada.
En realidad, elegir bien el hilo suele marcar la diferencia entre una labor correcta y una prenda que termina convirtiéndose en una de tus favoritas.
No existe un hilo perfecto
Una de las preguntas que más escuchamos en nuestra tienda es:
«¿Cuál es el mejor hilo para crochet?»
La respuesta siempre es la misma.
Depende.
No existe un hilo perfecto para todo.
El mejor hilo para hacer un amigurumi probablemente no será el más adecuado para un bikini.
El hilo perfecto para un chal de invierno seguramente no será el que utilizarías para una camiseta de verano.
Cada proyecto tiene unas necesidades distintas.
Y precisamente ahí está la parte más bonita del crochet: descubrir qué fibra, qué grosor y qué composición conseguirán exactamente el resultado que buscas.
Los errores más frecuentes al elegir un hilo
Con el paso del tiempo hemos comprobado que muchas personas cometen siempre los mismos errores.
Elegir únicamente por el color
Es normal enamorarse de un color.
Pero un hilo bonito no siempre es el adecuado para el proyecto que tienes en mente.
Muchas veces merece la pena elegir primero la calidad y después decidir el color.
No leer la composición
Hay quien compra un ovillo sin mirar de qué está hecho.
Sin embargo, la composición es probablemente el dato más importante de toda la etiqueta.
No se comporta igual un algodón que un bambú.
No ofrece la misma caída una viscosa que un lino.
Ni un mohair aporta el mismo acabado que una lana merino.
La composición cambia completamente el resultado.
Fijarse solo en los gramos
Uno de los errores más habituales consiste en comparar únicamente el peso del ovillo.
Dos ovillos de 100 gramos pueden ser completamente diferentes.
Uno puede tener 120 metros y otro superar los 400 metros.
Por eso siempre es importante fijarse también en el metraje.
Comprar exactamente los ovillos que indica un patrón
Cada persona teje con una tensión distinta.
Hay quien aprieta mucho el punto y quien teje de forma más suelta.
Eso hace que el consumo de hilo pueda variar.
Siempre recomendamos comprar un ovillo más cuando el proyecto es importante.
Es mucho más sencillo devolver un ovillo sin usar que quedarse sin hilo cuando la prenda está casi terminada.
¿Qué debes tener en cuenta antes de elegir un hilo?
Antes de añadir un ovillo al carrito conviene fijarse en varios aspectos.
No solo hablamos del color.
Hay características que determinarán cómo será el resultado final.
Las más importantes son las siguientes.
La composición
La composición es el alma del hilo.
Es la que determina gran parte del comportamiento del tejido.
Podemos encontrar fibras naturales, fibras sintéticas o mezclas entre ambas.
Cada una aporta unas características diferentes.
Por ejemplo:
- El algodón ofrece estabilidad y una excelente definición del punto.
- El bambú destaca por su suavidad y su espectacular caída.
- El lino aporta frescura y un aspecto muy natural.
- La lana proporciona calidez y elasticidad.
- El mohair crea tejidos ligeros y vaporosos.
- La seda ofrece un brillo natural y un tacto extraordinario.
Más adelante veremos con detalle las ventajas y los inconvenientes de cada una de ellas.
El grosor
El grosor influye mucho más de lo que parece.
Un hilo fino permite obtener tejidos delicados y muy definidos.
Los hilos gruesos permiten avanzar mucho más rápido y aportan mayor volumen.
Elegir un grosor adecuado facilitará enormemente el trabajo y hará que el proyecto tenga el aspecto que esperas.
En el siguiente capítulo hablaremos de los principales grosores utilizados en el mundo del crochet y del punto.
La caída
No todas las prendas necesitan el mismo movimiento.
Un bolso debe mantener su forma.
Un chal necesita caer con elegancia.
Un jersey puede requerir cierta estructura.
La caída depende principalmente del tipo de fibra utilizada.
Por eso un mismo patrón cambia completamente cuando se teje con algodón, lino o bambú.
La suavidad
Si una prenda va a estar en contacto directo con la piel, la suavidad cobra una enorme importancia.
Especialmente cuando hablamos de:
- ropa de bebé;
- bufandas;
- cuellos;
- jerseys;
- prendas de verano.
Hoy en día existen fibras con un tacto extraordinario que permiten disfrutar del tejido durante muchas horas sin resultar ásperas ni incómodas.
La resistencia
No todos los proyectos sufren el mismo desgaste.
Un bolso necesita soportar peso.
Unos calcetines estarán sometidos al roce constante.
Una manta se lavará muchas veces.
En estos casos merece la pena elegir hilos especialmente resistentes o mezclas que incorporen fibras como el nylon para aumentar la durabilidad.
¿Fibras naturales o fibras sintéticas?
Esta es otra de las grandes dudas.
La realidad es que ninguna es mejor que otra.
Todo depende del uso que vaya a tener la prenda.
Las fibras naturales destacan por su transpirabilidad, su tacto y su aspecto.
Las fibras sintéticas suelen aportar resistencia, facilidad de lavado y una mayor estabilidad.
Y después encontramos un tercer grupo que personalmente nos parece muy interesante: las mezclas.
Muchas de las mejores calidades actuales combinan fibras naturales con pequeñas proporciones de fibras técnicas para conseguir tejidos más resistentes sin perder suavidad ni comodidad.
Por eso no conviene pensar en términos de «bueno» o «malo», sino de adecuado para cada proyecto.
En el próximo capítulo…
Ahora que ya conoces los aspectos básicos para elegir un hilo, llega el momento de profundizar en cada tipo de fibra.
Veremos las diferencias entre algodón, bambú, lino, lana, mohair, alpaca, seda, acrílico y muchas otras composiciones para que puedas elegir siempre la calidad más adecuada según el proyecto que quieras tejer.

CAPÍTULO 2
Los principales tipos de hilos para crochet y punto
Cuando hablamos de hilos para crochet o punto, no solo importa el color o el grosor. La fibra con la que está fabricado el hilo determinará su tacto, su resistencia, su caída, su capacidad para conservar el calor y hasta la forma en la que envejecerá la prenda con el paso del tiempo.
Hoy en día existen decenas de composiciones diferentes, pero la mayoría parten de unas pocas fibras principales. Conocerlas te ayudará a elegir siempre el material más adecuado para cada proyecto.
Hilos de algodón: los grandes protagonistas del crochet
Si hubiera que recomendar un único tipo de hilo para empezar a hacer crochet, probablemente sería el algodón.
Es una fibra natural muy apreciada por su resistencia, estabilidad y facilidad de trabajo. Los puntos quedan perfectamente definidos y resulta muy sencillo controlar la tensión, por lo que es una opción excelente tanto para principiantes como para personas con experiencia.
Además, el algodón es una fibra transpirable, agradable sobre la piel y muy versátil, capaz de adaptarse a una enorme variedad de proyectos.
¿Para qué proyectos es ideal?
- Amigurumis.
- Tops y camisetas.
- Bolsos.
- Mantas.
- Ropa infantil.
- Accesorios para el hogar.
- Decoración.
- Macramé fino.
Ventajas
- Excelente definición del punto.
- Muy resistente.
- Fácil de lavar.
- Gran variedad de colores.
- Ideal para primavera y verano.
Inconvenientes
- Tiene menos elasticidad que la lana.
- Algunas variedades pueden resultar algo más pesadas en prendas grandes.
¿Qué es el algodón peinado?
Dentro del algodón existe una calidad especialmente apreciada: el algodón peinado.
Durante su fabricación pasa por un proceso adicional que elimina las fibras más cortas y las pequeñas impurezas, conservando únicamente las fibras más largas y resistentes.
¿El resultado?
Un hilo más uniforme, suave y duradero.
Además, mantiene mejor los tintes, genera menos pelusa y ofrece un acabado mucho más limpio.
Por eso es uno de los materiales favoritos para amigurumis, ropa infantil y prendas de calidad.
Hilos de bambú: suavidad y frescura
El bambú se ha convertido en una de las fibras más populares de los últimos años.
Destaca por su extraordinaria suavidad, su brillo natural y una caída espectacular que resulta difícil de conseguir con otras fibras.
Es una opción fantástica para quienes buscan prendas frescas y muy cómodas durante los meses cálidos.
Ideal para:
- Chales.
- Blusas.
- Tops.
- Vestidos.
- Camisetas.
- Ropa de bebé.
- Prendas de verano.
Ventajas
- Muy suave.
- Ligero.
- Fresco.
- Bonita caída.
- Aspecto elegante.
Aspectos a tener en cuenta
Al tener tanta caída, no siempre es la mejor opción para proyectos que necesiten mucha estructura, como algunos bolsos o amigurumis.
Hilos de lino: elegancia natural
El lino es una de las fibras vegetales más antiguas utilizadas en el mundo textil.
Su aspecto ligeramente irregular le aporta un encanto muy especial que enamora a quienes buscan tejidos naturales y con personalidad.
Al principio puede parecer un hilo algo firme, pero tras los primeros lavados gana mucha suavidad.
Perfecto para:
- Camisas.
- Tops.
- Kimonos.
- Vestidos.
- Bolsos ligeros.
- Decoración.
Ventajas
- Muy transpirable.
- Gran resistencia.
- Aspecto natural.
- Ideal para verano.
Hilos de lana: el clásico del invierno
Cuando bajan las temperaturas, la lana vuelve a convertirse en una de las fibras favoritas.
Su principal virtud es la capacidad para conservar el calor sin que las prendas resulten excesivamente pesadas.
Además, posee una ligera elasticidad que facilita mucho el tejido.
Muy recomendable para:
- Jerseys.
- Cárdigans.
- Bufandas.
- Gorros.
- Mantas.
- Chalecos.
Lana merino: una de las fibras más apreciadas
Dentro de las diferentes variedades de lana, la lana merino ocupa un lugar destacado.
Sus fibras son mucho más finas que las de otras lanas tradicionales, lo que proporciona un tacto extraordinariamente suave.
Es muy utilizada para prendas que estarán en contacto directo con la piel.
Ideal para:
- Jerseys.
- Cuellos.
- Bufandas.
- Ropa infantil.
- Prendas de calidad.
Mohair: ligereza con un acabado vaporoso
El mohair es conocido por crear tejidos ligeros con ese característico efecto nube que tanto gusta en prendas elegantes.
Aporta volumen sin añadir demasiado peso y ofrece un aspecto muy sofisticado.
Perfecto para:
- Chales.
- Jerseys ligeros.
- Cárdigans.
- Estolas.
- Prendas de entretiempo.
Alpaca: calor con muy poco peso
La alpaca es una fibra extraordinariamente cálida y ligera.
Su suavidad y capacidad aislante la convierten en una magnífica opción para prendas de invierno.
Además, muchas personas la encuentran especialmente agradable porque suele resultar menos áspera que algunas lanas tradicionales.
Seda: lujo natural
La seda representa la máxima expresión de elegancia dentro del mundo de los hilos.
Su brillo natural, su suavidad y su espectacular caída permiten crear prendas muy especiales.
Es habitual encontrarla mezclada con otras fibras para conseguir tejidos exclusivos y más fáciles de trabajar.
Ideal para:
- Chales.
- Blusas.
- Tops.
- Kimonos.
- Prendas de ceremonia.
Viscosa: movimiento y elegancia
La viscosa destaca por su extraordinaria caída y por el ligero brillo que aporta al tejido.
Es una fibra muy utilizada en prendas frescas y sofisticadas, especialmente cuando se busca un movimiento natural.
Muy utilizada para:
- Chales.
- Camisetas.
- Vestidos.
- Kimonos.
- Prendas de verano.
Acrílico: práctico y resistente
Aunque muchas personas buscan únicamente fibras naturales, el acrílico también tiene ventajas importantes.
Es resistente, ligero, fácil de lavar y permite obtener hilos con una excelente relación calidad-precio.
En muchas ocasiones aparece combinado con lana, algodón u otras fibras para mejorar determinadas características.
Las mezclas: lo mejor de cada fibra
Cada vez es más habitual encontrar hilos que combinan varias fibras.
Y tiene mucho sentido.
Por ejemplo:
- Algodón + bambú → suavidad y frescura.
- Lana + nylon → mayor resistencia.
- Lino + viscosa → caída y aspecto natural.
- Seda + cupro → lujo, ligereza y movimiento.
Estas combinaciones permiten aprovechar las ventajas de cada material y minimizar sus posibles limitaciones.
Por eso muchos de los hilos más apreciados actualmente no están compuestos por una única fibra, sino por mezclas cuidadosamente equilibradas.
¿Cuál es la mejor fibra?
La respuesta vuelve a ser la misma.
Depende del proyecto.
No existe una fibra perfecta para todo.
El algodón será una magnífica elección para un amigurumi.
El bambú puede ser ideal para una camiseta de verano.
La lana será perfecta para un jersey de invierno.
Y la seda aportará un acabado excepcional a un chal de ceremonia.
Conocer las características de cada fibra te permitirá disfrutar mucho más del proceso de tejer y conseguir exactamente el resultado que buscas

CAPÍTULO 3
¿Qué hilo elegir según el proyecto que quieras tejer?
Una vez que conoces las principales fibras y sus características, llega la gran pregunta:
¿Qué hilo debo utilizar para mi proyecto?
La respuesta dependerá del tipo de labor que quieras realizar. No necesita el mismo comportamiento un amigurumi que un chal, un bikini o una manta.
En este capítulo encontrarás una guía práctica para elegir el hilo más adecuado según el proyecto que tengas en mente.
El mejor hilo para amigurumis
Los amigurumis son una de las labores de crochet más populares. Para conseguir un buen resultado es importante que el tejido tenga cuerpo, que los puntos queden bien definidos y que la pieza conserve su forma.
Por ese motivo, el algodón peinado suele ser una de las mejores opciones.
Su estructura uniforme permite que cada punto se vea perfectamente y facilita el montaje de las diferentes piezas.
Lo que debería tener un buen hilo para amigurumis
- Excelente definición del punto.
- Buena resistencia.
- Amplia gama de colores.
- Fácil de lavar.
- Suave al tacto.
Nuestra recomendación
Los algodones peinados de grosor fino o medio son una magnífica elección para crear muñecos, animales, flores y todo tipo de figuras de crochet.
El mejor hilo para prendas de verano
Cuando llegan los meses de calor buscamos tejidos frescos, ligeros y cómodos.
Las fibras vegetales son las grandes protagonistas.
Especialmente:
- Algodón.
- Bambú.
- Lino.
- Mezclas de lino y viscosa.
Estas fibras permiten que la piel transpire y ofrecen una agradable sensación de frescor incluso durante los días más calurosos.
Perfectas para tejer
- Tops.
- Camisetas.
- Blusas.
- Kimonos.
- Vestidos.
- Chales ligeros.
El mejor hilo para jerseys y prendas de invierno
En invierno buscamos exactamente lo contrario.
Necesitamos tejidos cálidos, confortables y agradables sobre la piel.
Aquí destacan especialmente las fibras animales y sus mezclas.
Entre ellas:
- Lana.
- Merino.
- Alpaca.
- Mohair.
- Angora.
Dependiendo del acabado que busques podrás elegir tejidos más estructurados o mucho más ligeros y vaporosos.
El mejor hilo para chales
Un chal necesita principalmente una buena caída.
Queremos que el tejido se mueva con naturalidad y resulte ligero.
Por eso funcionan especialmente bien:
- Seda.
- Bambú.
- Viscosa.
- Mezclas de lino y viscosa.
- Mohair.
Cada una aporta un acabado diferente.
La seda ofrece elegancia.
El bambú aporta frescura.
El mohair crea un efecto ligero y vaporoso.
El mejor hilo para bikinis y bañadores
Las prendas de baño tienen unas necesidades muy específicas.
El hilo debe mantener la forma, secarse con rapidez y conservar una buena elasticidad.
Lo más recomendable es utilizar composiciones diseñadas específicamente para este tipo de prendas.
Así conseguirás bikinis cómodos, resistentes y mucho más duraderos.
El mejor hilo para ropa de bebé
Cuando tejemos para un bebé buscamos suavidad por encima de todo.
También es importante que el hilo sea fácil de lavar y agradable incluso para pieles delicadas.
Las mejores opciones suelen ser:
- Algodón peinado.
- Bambú.
- Mezclas especialmente suaves.
- Acrílicos hipoalergénicos de calidad.
Ideal para
- Chaquetas.
- Mantas.
- Patucos.
- Gorros.
- Arrullos.
El mejor hilo para bolsos
Los bolsos necesitan una característica muy diferente a la mayoría de prendas:
estructura.
El hilo debe soportar peso y mantener bien la forma.
Por ello suelen utilizarse materiales con mayor rigidez.
Por ejemplo:
- Rafia.
- Algodones gruesos.
- Cordones específicos.
- Hilos técnicos para bolsos.
Así conseguirás piezas resistentes y mucho más duraderas.
El mejor hilo para mantas
Las mantas suelen requerir muchos metros de hilo.
Además, interesa que resulten agradables al tacto y fáciles de mantener.
Dependiendo del uso podrás optar por:
Para invierno
- Lana.
- Merino.
- Alpaca.
- Mezclas cálidas.
Para entretiempo
- Algodón.
- Bambú.
- Mezclas vegetales.
El mejor hilo para calcetines
Los calcetines sufren un desgaste continuo.
Por eso los hilos específicos para calcetines suelen incorporar fibras que aumentan considerablemente su resistencia.
Las mezclas de lana con nylon ofrecen un equilibrio excelente entre comodidad y durabilidad.
El mejor hilo para decoración
Cada vez es más frecuente utilizar crochet y punto para decorar el hogar.
Dependiendo del proyecto podremos elegir materiales diferentes.
Para cestas
- Rafia.
- Cordones.
- Algodones gruesos.
Para cojines
- Algodón.
- Lana.
- Mezclas suaves.
Para tapices
- Algodón.
- Lino.
- Macramé.
¿Y si quiero un hilo para todo?
Esta es otra pregunta muy habitual.
La realidad es que no existe un hilo perfecto para cualquier proyecto.
Sin embargo, si buscas un material especialmente versátil, el algodón peinado suele ser una de las opciones más equilibradas.
Permite realizar desde amigurumis hasta prendas ligeras, accesorios o decoración, ofreciendo siempre un excelente resultado.
Por eso sigue siendo una de las fibras favoritas tanto para personas que empiezan como para tejedoras con muchos años de experiencia.
Resumen rápido
Si todavía tienes dudas, esta tabla puede ayudarte.
| Proyecto | Hilos recomendados |
| Amigurumis | Algodón peinado |
| Tops y camisetas | Algodón, bambú, lino |
| Jerseys | Lana, merino, alpaca |
| Chales | Seda, bambú, mohair, viscosa |
| Bikinis | Hilos específicos con elasticidad |
| Bebé | Algodón peinado, bambú, acrílico hipoalergénico |
| Bolsos | Rafia, algodón grueso, cordones |
| Calcetines | Lana con nylon |
| Decoración | Algodón, lino, rafia |
Un consejo antes de elegir
No tengas miedo a experimentar.
Muchas veces descubrirás combinaciones que ofrecen resultados sorprendentes.
Lo importante es entender qué aporta cada fibra y escoger aquella que mejor se adapte al proyecto que tienes en mente.
Con el tiempo desarrollarás tu propio criterio y sabrás identificar rápidamente cuál es el hilo más adecuado para cada labor.

CAPÍTULO 4
Cómo elegir el grosor del hilo y la aguja adecuada
Uno de los aspectos que más influye en el resultado final de una labor es el grosor del hilo.
Muchas personas se fijan únicamente en el color o en la composición, pero el grosor determinará cómo quedará el tejido, cuánto tardarás en terminar el proyecto e incluso qué tipo de prenda podrás realizar.
Elegir correctamente el grosor del hilo y la aguja hará que tejer sea mucho más fácil y que el resultado se parezca realmente al que tienes en mente.
¿Qué significa el grosor del hilo?
El grosor hace referencia al diámetro de la hebra.
Aunque dos ovillos tengan el mismo peso, pueden tener un grosor completamente diferente.
Por ejemplo:
- Un ovillo de 100 gramos con 450 metros será mucho más fino que otro de 100 gramos con solo 120 metros.
Por eso, además del peso, siempre es importante mirar el metraje.
En general, cuanto más metros tenga un ovillo con el mismo peso, más fino será el hilo.
¿Por qué es tan importante elegir el grosor correcto?
El grosor influye directamente en:
- El aspecto del tejido.
- La definición del punto.
- El tiempo que tardarás en terminar el proyecto.
- El consumo de hilo.
- El tamaño final de la prenda.
Un mismo patrón puede quedar completamente diferente si utilizas un hilo más fino o más grueso.
Los principales grosores de hilo
Aunque cada fabricante utiliza sus propias referencias, estos son los grosores más habituales.
Lace
Es uno de los hilos más finos.
Se utiliza para trabajos muy delicados.
Ideal para
- Encajes.
- Chales.
- Bordes decorativos.
- Prendas muy ligeras.
Fingering
Un grosor muy popular para prendas finas.
Permite obtener tejidos ligeros con una excelente definición.
Perfecto para
- Calcetines.
- Chales.
- Jerseys ligeros.
- Ropa de bebé.
Sport
Es uno de los grosores más versátiles.
No resulta demasiado fino ni demasiado grueso.
Muy utilizado para
- Jerseys.
- Chaquetas.
- Ropa infantil.
- Amigurumis.
- Accesorios.
DK
Probablemente sea el grosor más utilizado actualmente.
Permite avanzar con rapidez sin perder definición.
Ideal para
- Jerseys.
- Cárdigans.
- Gorros.
- Bufandas.
- Mantas.
- Prendas de invierno.
Worsted / Aran
Un grosor medio-grueso perfecto para proyectos rápidos.
Aporta cuerpo y calidez.
Muy recomendado para
- Mantas.
- Chaquetas.
- Decoración.
- Cojines.
Bulky
Los hilos gruesos permiten terminar proyectos en muy poco tiempo.
Son ideales cuando buscamos tejidos voluminosos.
Perfectos para
- Cuellos.
- Mantas gruesas.
- Decoración.
- Cestas.
¿Qué aguja debo utilizar?
Una de las dudas más frecuentes es si siempre hay que utilizar la aguja recomendada por el fabricante.
La respuesta es:
No necesariamente.
La recomendación de la etiqueta sirve como punto de partida, pero puedes modificar el tamaño según el resultado que busques.
Agujas más pequeñas
Si utilizas una aguja ligeramente inferior a la recomendada:
- El tejido quedará más compacto.
- Tendrá mayor firmeza.
- Se verán menos huecos.
Es una buena opción para amigurumis o bolsos.
Agujas más grandes
Si aumentas el tamaño de la aguja:
- El tejido tendrá más caída.
- Resultará más ligero.
- Ganará elasticidad.
- Los puntos quedarán más abiertos.
Es ideal para chales o prendas vaporosas.
¿Qué ocurre si cambio la aguja?
No pasa nada.
De hecho, muchas tejedoras experimentadas modifican el tamaño de la aguja según el efecto que desean conseguir.
Lo importante es entender que la aguja cambia el aspecto del tejido.
Por eso siempre conviene realizar una pequeña muestra antes de comenzar un proyecto grande.
La importancia de la muestra
Muchas personas se saltan este paso.
Y suele ser un error.
Una muestra permite comprobar:
- El tamaño real del tejido.
- La tensión.
- La caída.
- El consumo aproximado de hilo.
Invertir unos minutos al principio puede evitar muchas horas de trabajo después.
¿Cómo saber si has elegido bien el grosor?
Estas son algunas señales.
El hilo es adecuado cuando…
- Los puntos se distinguen bien.
- El tejido tiene la caída que buscabas.
- La aguja se desliza con comodidad.
- No necesitas hacer demasiada fuerza.
- El resultado coincide con el patrón.
Puede que el hilo no sea el adecuado cuando…
- El tejido queda excesivamente rígido.
- Aparecen muchos huecos.
- La prenda pesa demasiado.
- Los puntos resultan difíciles de distinguir.
Consejos para quienes empiezan
Si estás dando tus primeros pasos en el crochet o en el punto, una buena elección es trabajar con hilos de grosor Sport o DK.
Permiten ver muy bien cada punto, son fáciles de manejar y existen muchísimas opciones de patrones para estos grosores.
Además, ofrecen un equilibrio excelente entre rapidez de trabajo y definición del tejido.
Resumen rápido
|
Grosor |
Uso más habitual |
| Lace | Encajes y chales delicados |
| Fingering | Calcetines, prendas finas y chales |
| Sport | Prendas ligeras, bebé y amigurumis |
| DK | Jerseys, gorros y accesorios |
| Worsted / Aran | Mantas, decoración y prendas cálidas |
| Bulky | Mantas gruesas y proyectos rápidos |
Un último consejo
No tengas miedo a experimentar.
Las recomendaciones del fabricante son una excelente referencia, pero cada persona teje con una tensión diferente y cada proyecto puede requerir un acabado distinto.
Con el tiempo descubrirás que elegir el grosor adecuado es casi tan importante como escoger la fibra correcta.
Y esa combinación es la que convierte un buen proyecto en una labor realmente especial.

CAPÍTULO 5
Cómo interpretar la etiqueta de un ovillo
Cuando compras un ovillo de lana o hilo, la etiqueta contiene mucha más información de la que parece a simple vista.
Aprender a interpretarla te ayudará a elegir el material adecuado para cada proyecto, calcular mejor la cantidad de hilo que necesitas y cuidar correctamente tus prendas una vez terminadas.
A continuación te explicamos qué significa cada uno de los datos que encontrarás con más frecuencia.
La composición
Es uno de los datos más importantes de toda la etiqueta.
Indica las fibras con las que está fabricado el hilo y el porcentaje de cada una de ellas.
Por ejemplo:
- 100 % algodón.
- 70 % algodón · 30 % bambú.
- 50 % lana · 50 % acrílico.
Cada fibra aporta unas propiedades diferentes.
Algunas ofrecen mayor suavidad, otras aportan resistencia, elasticidad, frescura o una mejor caída.
Por eso siempre merece la pena dedicar unos segundos a leer la composición antes de elegir un hilo.
El peso del ovillo
Normalmente aparece expresado en gramos.
Los formatos más habituales son:
- 50 gramos.
- 100 gramos.
- 150 gramos.
- 200 gramos.
- 250 gramos.
Es un dato útil, pero por sí solo no indica si un hilo es fino o grueso.
Dos ovillos pueden pesar exactamente lo mismo y tener un grosor completamente diferente.
Por eso conviene fijarse también en el siguiente dato.
El metraje
El metraje indica cuántos metros de hilo contiene el ovillo.
Este dato es fundamental cuando quieres sustituir un hilo por otro o calcular aproximadamente cuánto material necesitarás para un proyecto.
Por ejemplo:
- 100 g · 120 m.
- 100 g · 300 m.
- 100 g · 450 m.
En igualdad de peso, un mayor número de metros suele indicar un hilo más fino.
La aguja o el ganchillo recomendados
La mayoría de fabricantes indican el tamaño de aguja o ganchillo con el que el hilo ha sido probado.
Esta recomendación sirve como punto de partida para obtener un tejido equilibrado.
Sin embargo, no es una norma obligatoria.
Muchas tejedoras prefieren utilizar una aguja ligeramente mayor para conseguir un tejido más ligero o una aguja más pequeña cuando buscan un acabado más compacto.
Lo importante es entender que el tamaño de la aguja influye directamente en el aspecto final del proyecto.
La muestra de tensión
En muchas etiquetas aparece un pequeño cuadrado acompañado de números y del dibujo de unas agujas.
Se trata de la muestra de tensión.
Este dato indica cuántos puntos y cuántas vueltas suelen obtenerse en un cuadrado de unas dimensiones determinadas utilizando las agujas recomendadas por el fabricante.
Es especialmente útil cuando sigues un patrón, ya que te permite comprobar si tu forma de tejer produce un tejido similar al previsto por el diseñador.
No todas las etiquetas incluyen esta información, pero cuando aparece conviene tenerla en cuenta.
Los símbolos de lavado
Otro apartado muy importante es el de los cuidados.
Los símbolos indican cómo mantener el hilo o la prenda en las mejores condiciones.
Algunos de los más habituales son:
- Lavado a mano.
- Lavado a máquina en programa delicado.
- Secado en plano.
- No utilizar secadora.
- No usar lejía.
- No planchar o planchar a baja temperatura.
Respetar estas indicaciones ayudará a conservar durante más tiempo la suavidad, el color y la forma de tus tejidos.
El lote de tintura
Muchas etiquetas incluyen un número de lote.
Este dato identifica la partida de fabricación del hilo.
Aunque el color tenga la misma referencia, pueden existir pequeñas variaciones entre distintos lotes de producción.
Si un proyecto requiere varios ovillos, lo más recomendable es utilizar ovillos del mismo lote siempre que sea posible.
Así conseguirás una mayor uniformidad en el color de la labor terminada.
El país de fabricación
Cada vez más personas prestan atención al origen de los materiales que utilizan.
Algunas marcas fabrican íntegramente sus hilos en España, mientras que otras producen en diferentes países según el tipo de fibra.
Conocer el origen puede ayudarte a valorar aspectos como la proximidad, los procesos de fabricación o determinadas certificaciones de calidad.
Las certificaciones
En algunos hilos encontrarás sellos o certificaciones que aportan información adicional.
Entre las más conocidas se encuentran:
- OEKO-TEX®, que certifica que el producto ha sido analizado para detectar sustancias nocivas.
- GOTS (Global Organic Textile Standard), relacionado con el algodón orgánico y determinados criterios ambientales y sociales.
Estas certificaciones pueden aportar un valor añadido, especialmente cuando se trata de prendas para bebés o personas con pieles sensibles.
¿Qué información es realmente imprescindible?
Si estás empezando, no necesitas memorizar todos los datos de una etiqueta.
Basta con fijarte en estos cinco aspectos:
- La composición.
- El metraje.
- El peso del ovillo.
- La aguja recomendada.
- Las instrucciones de lavado.
Con esta información podrás elegir la mayoría de los hilos con bastante seguridad.
Un pequeño consejo antes de comprar
No elijas un hilo únicamente porque tenga un color bonito.
Dedica unos minutos a leer la etiqueta y piensa en el proyecto que quieres realizar.
Una buena elección desde el principio hará que disfrutes mucho más del proceso de tejer y aumentará las posibilidades de obtener exactamente el resultado que buscas.

CAPÍTULO 6
Los errores más comunes al elegir un hilo (y cómo evitarlos)
Elegir el hilo adecuado puede parecer una decisión sencilla, pero es uno de los aspectos que más influye en el resultado final de cualquier proyecto de crochet o punto.
Con el tiempo, todas las tejedoras acaban descubriendo pequeños errores que, aunque son muy habituales, pueden evitarse fácilmente con un poco de planificación.
Estos son algunos de los más frecuentes.
1. Elegir el hilo solo por el color
Es probablemente el error más común.
Todos nos hemos enamorado alguna vez de un color precioso y hemos comprado un ovillo sin pensar demasiado en el proyecto.
Sin embargo, un color bonito no garantiza que el hilo sea el más adecuado.
Antes de decidirte, piensa siempre en:
- El tipo de prenda que vas a tejer.
- La época del año en la que la utilizarás.
- La caída que buscas.
- La suavidad que necesitas.
Una vez elegida la calidad, será mucho más fácil escoger el color perfecto.
2. No leer la composición
Muchas personas solo miran el precio o el aspecto del ovillo.
Pero la composición es la que determina cómo se comportará el tejido.
Un algodón no ofrece la misma elasticidad que una lana.
El bambú tiene una caída muy diferente al lino.
Y un hilo con mohair no tendrá el mismo acabado que uno de algodón peinado.
Leer la composición solo lleva unos segundos y puede evitar muchas decepciones.
3. Fijarse únicamente en los gramos
Un ovillo de 100 gramos puede contener 120 metros o más de 400 metros.
Por eso, comparar solo el peso no es suficiente.
Siempre conviene mirar también el metraje para entender realmente el rendimiento del hilo.
4. Comprar menos hilo del necesario
A todos nos ha pasado alguna vez.
Calculamos que con tres ovillos será suficiente y, cuando la prenda está casi terminada, descubrimos que necesitamos uno más.
El problema aparece cuando ese color ya no está disponible o pertenece a un lote diferente.
Siempre que sea posible, es preferible comprar un pequeño margen de seguridad.
Si finalmente no utilizas un ovillo, muchas tiendas permiten devolverlo si está en perfectas condiciones.
5. No comprobar el lote de tintura
Aunque la referencia del color sea exactamente la misma, diferentes lotes de fabricación pueden presentar pequeñas variaciones de tono.
En proyectos grandes, como mantas o jerseys, estas diferencias pueden apreciarse una vez terminados.
Por eso es recomendable comprobar que todos los ovillos pertenecen al mismo lote siempre que sea posible.
6. Elegir una aguja inadecuada
No siempre el problema está en el hilo.
A veces el resultado no convence simplemente porque la aguja utilizada no es la más adecuada para ese proyecto.
Una aguja más pequeña crea tejidos más compactos.
Una aguja mayor aporta más caída y ligereza.
Experimentar con diferentes tamaños puede cambiar completamente el resultado.
7. No hacer una muestra antes de empezar
Cuando el proyecto es pequeño, probablemente no sea necesario.
Pero si vas a invertir muchas horas en un jersey, una manta o una chaqueta, merece la pena dedicar unos minutos a realizar una pequeña muestra.
Te permitirá comprobar:
- La tensión.
- La caída.
- El aspecto del punto.
- Si realmente te gusta el resultado.
8. Elegir el hilo sin pensar en el uso de la prenda
No todas las prendas tienen las mismas necesidades.
Un bolso debe mantener la forma.
Un bikini necesita elasticidad.
Una manta debe resultar agradable al tacto.
Un amigurumi necesita un tejido firme.
Pensar primero en el uso del proyecto facilita mucho la elección del hilo.
9. No tener en cuenta los cuidados
A veces elegimos un hilo precioso y solo después descubrimos que requiere un mantenimiento muy específico.
Si la prenda va a utilizarse con frecuencia o estará destinada a un bebé, conviene revisar siempre las recomendaciones de lavado antes de empezar.
Así evitarás sorpresas cuando llegue el momento de cuidar la labor terminada.
10. Pensar que existe un hilo perfecto para todo
Es una idea muy habitual cuando se empieza.
La realidad es que no existe una fibra que sea la mejor para cualquier proyecto.
Cada material tiene sus propias características.
Precisamente ahí reside una de las partes más interesantes del crochet y del punto: aprender a combinar las cualidades de cada hilo con el proyecto adecuado.
Con el tiempo descubrirás cuáles son tus fibras favoritas y desarrollarás tu propio criterio para elegir siempre la opción que mejor se adapta a cada labor.
¿Cómo evitar la mayoría de estos errores?
Antes de comprar un hilo, dedica unos minutos a responder estas preguntas:
- ¿Qué voy a tejer?
- ¿Será una prenda de verano o de invierno?
- ¿Necesito estructura o caída?
- ¿Quiero un tejido cálido o fresco?
- ¿Prefiero una fibra natural o una mezcla?
- ¿Cómo tendré que cuidar la prenda una vez terminada?
Responder a estas preguntas suele facilitar mucho la elección y ayuda a disfrutar más de todo el proceso.
La experiencia también se teje
Elegir un buen hilo no consiste únicamente en conocer las características de cada fibra.
También implica probar, experimentar y descubrir qué materiales se adaptan mejor a tu forma de tejer.
Cada proyecto aporta nuevos aprendizajes y, con el tiempo, elegir el hilo adecuado se convierte en una decisión mucho más intuitiva.
Lo importante es recordar que no existen elecciones perfectas, sino materiales más adecuados para cada idea que quieras convertir en una labor hecha a mano.

CAPÍTULO 7
Preguntas frecuentes sobre hilos para crochet y punto
A continuación respondemos algunas de las dudas más habituales que suelen surgir a la hora de elegir un hilo para crochet o punto.
¿Cuál es el mejor hilo para empezar a hacer crochet?
Si estás empezando, una de las opciones más recomendables es un hilo de algodón peinado de grosor medio.
Es fácil de trabajar, permite distinguir bien cada punto y ofrece una buena definición del tejido, lo que facilita el aprendizaje.
¿Qué diferencia hay entre lana e hilo?
Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, no significan exactamente lo mismo.
La lana es una fibra de origen animal, mientras que el término hilo hace referencia a cualquier material preparado para tejer, independientemente de su composición.
Por eso existen hilos de algodón, bambú, lino, seda, acrílico, lana o mezclas de diferentes fibras.
¿Qué hilo es mejor para hacer amigurumis?
Los amigurumis suelen quedar mejor con hilos que ofrecen una buena definición del punto y mantienen la forma.
Por ese motivo, el algodón peinado es una de las opciones más utilizadas.
¿Qué hilo es mejor para prendas de verano?
Para prendas frescas suelen recomendarse fibras vegetales como:
- Algodón.
- Bambú.
- Lino.
- Mezclas de lino y viscosa.
Estas fibras ofrecen una agradable sensación de frescor y una buena transpirabilidad.
¿Qué hilo es mejor para un jersey de invierno?
Dependerá del acabado que busques.
Las lanas, la alpaca, el merino, el mohair o determinadas mezclas son opciones muy apreciadas para prendas cálidas y cómodas.
¿Qué hilo es mejor para tejer ropa de bebé?
Lo más importante es elegir materiales suaves y agradables para la piel.
Los algodones peinados, el bambú o algunos hilos hipoalergénicos son opciones muy populares para este tipo de proyectos.
¿Qué significa que un hilo sea peinado?
Significa que las fibras han pasado por un proceso adicional que elimina las más cortas y las impurezas.
El resultado es un hilo más uniforme, resistente y suave.
¿Qué significa que un hilo sea orgánico?
Indica que la fibra procede de cultivos gestionados siguiendo determinados criterios ambientales y sociales establecidos por certificaciones específicas.
¿Qué es un hilo reciclado?
Es un hilo fabricado total o parcialmente a partir de materiales recuperados.
Dependiendo de su composición, puede ofrecer un excelente equilibrio entre sostenibilidad y rendimiento.
¿Qué significa DK, Sport o Fingering?
Son denominaciones internacionales utilizadas para clasificar el grosor del hilo.
No todas las marcas utilizan exactamente la misma nomenclatura, pero sirven como orientación para elegir la aguja adecuada y comparar distintas calidades.
¿Es mejor tejer con crochet o con dos agujas?
No existe una técnica mejor que otra.
Ambas permiten crear prendas y accesorios muy variados.
La elección dependerá del tipo de proyecto y de las preferencias personales de cada tejedor o tejedora.
¿Cómo sé cuántos ovillos necesito?
La cantidad de hilo depende del patrón, del tamaño de la prenda, del tipo de punto y de la tensión al tejer.
Por eso conviene consultar siempre las indicaciones del diseñador o calcular el metraje necesario antes de comenzar.
¿Qué hago si me sobra hilo?
Los restos de hilo pueden aprovecharse para pequeños proyectos como flores, llaveros, aplicaciones decorativas, amigurumis, bordados o detalles de color en otras labores.
¿Se pueden combinar distintos hilos?
Sí.
De hecho, muchas personas combinan diferentes fibras o trabajan varias hebras al mismo tiempo para conseguir texturas, colores o efectos completamente personalizados.
¿Todos los hilos sirven para crochet y punto?
La mayoría sí.
Sin embargo, algunos materiales resultan especialmente adecuados para determinados proyectos por su estructura, elasticidad o resistencia.
¿Qué hilo mantiene mejor la forma?
Depende del proyecto, pero los algodones, las rafias y algunos cordones suelen ofrecer una mayor estabilidad que otras fibras con mucha caída.
¿Qué hilo tiene más caída?
Las fibras como el bambú, la viscosa o la seda suelen aportar un movimiento muy natural al tejido, lo que las convierte en una excelente elección para prendas ligeras y elegantes.
¿Qué hilo es más cálido?
Las fibras animales, como la lana, el merino, la alpaca o el mohair, destacan por su capacidad para conservar el calor sin añadir demasiado peso.
¿Qué hilo es más resistente?
No existe una única respuesta.
La resistencia depende tanto de la composición como del tipo de hilado.
Algunas mezclas incorporan fibras técnicas para aumentar la durabilidad en proyectos sometidos a un uso intensivo.
¿Cómo conservar los ovillos?
Lo ideal es guardarlos en un lugar limpio, seco y protegido de la luz solar directa.
Así conservarán mejor sus propiedades y sus colores durante más tiempo.
Conclusión
Elegir un hilo no consiste únicamente en escoger un color bonito.
La composición, el grosor, la caída, la suavidad, la resistencia y el tipo de proyecto son aspectos que influyen directamente en el resultado final.
Conocer las características de cada fibra te permitirá tomar mejores decisiones y disfrutar mucho más del proceso de tejer.
No existe un hilo perfecto para todo, pero sí existe un hilo perfecto para cada proyecto.
Y esa es precisamente una de las partes más bonitas del crochet y del punto: descubrir cómo cada material aporta un carácter único a cada labor.
Esperamos que esta guía te haya ayudado a comprender mejor el mundo de los hilos y que, a partir de ahora, elegir la calidad adecuada sea una tarea mucho más sencilla.
